• Swinger Navideño ! ! !

    En esta ocacion tengo el GRAN gusto de recibir
    en este su humilde blog de escritos amargamente dulces
    a mi estimada Malbicho a quien, debo confesar,
    admiro mucho y puedo incluso considerare su Fans

    Me fascina leer sus entradas aunque no siempre
    me de el tiempo de comentar pero bueno sin mas
    preambulos les dejo con la aportacion de Malbicho
    para mi adorado blog !!!. Disfruntenla.




    ¡FELIZ NAVIDAD, SRA. SCROOGE!

    Ahí estaba yo, junto al Fantasma de las Navidades pasadas, mirándome cuando era niña, sentada en el pasto del jardín, en un lado en que me daba el sol para aliviar un poco el frío que se sentía en la casa, pelando cacahuates para la ensalada de Nochebuena que hacía mi mamá, y que es un verdadero remanso para la digestión luego de los otros platillos de la cena de Navidad. Ya habíamos –mi hermana y yo- regresado de comprar carbón, ya nos habían regañado por tardarnos demasiado viendo los adornos de las otras casas; curiosamente cada navidad pasaba lo mismo y nadie preveía que el gas podía acabarse, y cada año se acababa justo en la mañana del 24, cuando ya no servía ni suplicar ni amenazar ni mentar madres a la compañía surtidora, así que había que hervir el ponche, cocer los romeritos y guisar el bacalao alternándolos sobre el brasero del patio. Y ahí estoy yo, comiendo cacahuates a escondidas, después de varias llamadas de atención del tipo “¿qué vas a dejar para la ensalada?”.

    Ahí estoy yo otra vez, con mi vestido de fiesta y mi abrigo –que adulta me siento cuando me visten así-, dando vueltas impacientes en la sala en penumbras, apenas iluminada por las luces del arbolito; ante las risas de todos, mi papá, inusualmente contento, me dice que regrese a la mesa, que no abriremos ningún regalo antes de las doce. La tarjeta de la enorme caja dice mi nombre, es el regalo más grande y ya lo cargué, lo calibré, lo sacudí y pegué a mi oreja para tratar de adivinar que había dentro. Las manecillas del reloj no parecen avanzar y sólo el pedir posada y romper la piñata me alivió un poco la tensión. Canté con seriedad mientras cargaba los peregrinos y pegué con fuerza a la olla de barro vestida con papeles de colores. No me daba cuenta que toda la fiesta giraba alrededor de mí, yo era la hija más chica y los demás ya no eran unos niños, supongo que había un poco de esfuerzo para reír con cada una de mis ocurrencias, pero yo no lo notaba, era tan natural que toda la atención se centrara en mí. Quizá por eso el turno de abrir mi regalo llegó primero. El precio acordado había sido de cincuenta pesos, yo le había comprado una crema a mi mamá y ella un TENTE a mi hermano, eran los únicos regalos que conocía porque yo la había acompañado a comprarlo; pero el regalo que mi papá había llevado para mí no parecía ser de ese precio, tan sólo la envoltura era la más linda de todas. Pero igual la rompí, desgarrándola con frenética ansiedad antes de lanzar un gritito: ¡era una muñeca!, ¡una muñeca de mi tamaño!, ¡una muñeca hermosa con el vestido más lindo!

    Ahora le explico al fantasma quiénes son esos niños que corren a mi alrededor: son mis primos, mis mejores amigos de la niñez. La casa está llena de gente, toda la familia está ahí; hay muchas voces, música y carcajadas. El patio está sucio, lleno de papelitos, tepalcates y fruta pisada, rompimos dos piñatas y esa es la evidencia del caos que hubo. Las dos niñas más pequeñas han vuelto a prender sus velas y a cantar otra vez pidiendo posada, los niños las asustan con sus luces de bengala. Yo abrazo al oso de peluche blanco que me dieron de regalo, y cuando me lo piden me uno cantando el villancico que aprendí en la tarde, cuando trajeron el disco de vinil con música navideña: “veinticinco de diciembre… fun, fun, fun”.

    En esta nueva escena ya han pasado muchos años más. Había amanecido afónica de tanto cantar, gritar, reir… y llorar a gritos. Aunque eso lo hice ocultando la voz contra la almohada. Él ya no estaba y sabía que no lo iba a volver a ver jamás; todavía eran muy pocos días de su total ausencia. Además mi papá estaba en la cárcel. Bueno, no era precisamente una cárcel, decían; era un centro de detención para faltas administrativas. Llevaba dos días ahí, habría salido ya si no se hubieran atravesado esos días de descanso obligatorio. Íbamos a suspender la fiesta pero él nos ordenó que no lo hiciéramos, y había tantos niños en casa que hubiera sido aún más triste desilusionarlos. Y nos aseguraron que estaría bien, él mismo lo había reiterado, no recibía ningún maltrato y los demás detenidos eran por la misma causa que él: desacato por ignorar un citatorio legal. Aún así nos preocupó que tuviera frío, hambre, o que lo inundara la nostalgia. Luego él nos contaría que también allá hubo cena especial, que se la pasó cantando y jugando cartas con sus nuevos amigos. Nos los presentó cuando llevamos el recalentado para almorzar con él, en verdad se notaba la camaradería. Nosotros también logramos pasarla bien, a pesar de extrañarlo y de que a todos se nos quebró la voz en el brindis, las risas, los cantos y los juegos infantiles nos arrancaron la sonrisa otra vez. Teníamos un motivo extra: la cena se repetiría dos días después, cuando el regresó a casa y fue recibido como si volviera de la guerra.

    malbicho, diciembre de 2009.



    Asi mismo los invito a que chequen mi entrada
    de este mes en el blog de musica, cine y libros!!!
    espero les agrade y de antemano les dejo un
    GRAN beso aqui para todos los swingeros y lectores.

10 comentarios:

  1. !ván dijo...

    Un relato exquisito, lleno de matices, tanto tú como protagonista y después terminas con tu papá, sencillamente lo llevaste muy bien y que te puedo decir creí estar en un mini corto...
    Felicidades! Bonito mensaje
    Que tengan ustedes 2 chicas unas bonitas fiestas navideñas
    El Fanzine y Bonbon besos a las 2!

  2. Menospausas dijo...

    Malbicho ¿Es real la historia? Qué valientes padres tienes, con todo y la falta administrativa consiguieron hacer felices a los fantasmas que corrían y le pagaban a la piñata.

    Cómo siempre que te leo, me dejas un agradable sabor de boca.

    Para dejar un comentario, la dueña de blog pone ¿Que provoque en ti?

    Canija, me provocas una envidia total...nunca tuve una gran cantidad de primos para disfrutar la navidad, pero lo que puedo presumir es que ese día se repartían abrazos en mi casa, cosa extraña en casa, así que tan solo por eso me gustaría volver a ser niña de nuevo.

    Feliz Navidad Buenbicho, te deseo lo mejor.

  3. Ann dijo...

    una de las ventajas de tener una familia grande es que siempre estaras rodeada de primos, al igual que tú mis mejores amigos de niña y hasta hoy son mis primotes.

    besos y felices fiestas!

  4. Dayann dijo...

    Malbicho te dejare aqui el komEntario por la dinamica del swingers.. sin embargo me hubiera gustado hacerlo en tu blg, pork me parece el post navideño mas emotivo k he leido ultimamente.

    Es inkreible como la Navidad, el comerte los cacahuates para la ensalada, las piñatas, el arbol, el vestido para la navidad.. resulta muy diferente cuando eres niño, tal vez sea por la ilusion k despues cuando crecees, inevitablemente se va perdiendo.

    Felicidades por la familia k tienes, y felicidades por la mujer tan entera k eres!
    Un abrazo para ti Malbicho!!

    Kon mucho kariño Dayann

  5. Javier dijo...

    pues me pareció un buen relato... lleno de buenas aventuras y experiencias!

  6. superKT dijo...

    De todo, me provoca buscarte y darnos ese abrazo prometido desde hace muchos meses ya... como de costumbre un relato que deja boquiabierto y lleno de emociones, más de todo esto para el 2010; y más del Fanzine para endulzarnos la vida!

    Te quello musho

  7. malbicho dijo...

    gracias a todos por sus amables comentarios, me da gusto saludarlos por acá, en este blog tan lindo y con una anfitriona estupenda

    Bonbon: un abrazo y mil gracias¡¡¡

  8. Ana dijo...

    un relato de tu vida que sin lugar a dudas me ha dejado un agradable calorcito en mi corazon... y mira que a estas horas de la noche estoy necesitando desesperadamente afianzarme a algo...
    gracias por compartir Malbicho
    mil abrazos
    =D

  9. Ely dijo...

    Ahhh ya me imagino tu muñecota jjajajaj yo siempre quise una asi :( pero no la tuve. Ybueno tener muhcos primos siemrpe es divertido, porque se pone uno a jugar con todos, me gusto muhco tu historia y que bueo que hayan tenido doble cena!!!! Muy buen relato malbicho!!

    Saludos y saludos a Bonbon!! Voy a leerla!

  10. malbicho dijo...

    un abrazo fuerte y mil gracias por sus comentarios

    =)